La meditación es una de las herramientas más importantes para poder acallar la mente y así integrarnos con Dios. Meditación es silencio y quietud. Un salmo bíblico expresa: “Quédate en silencio y conoce que Yo Soy Dios”.
El objetivo fundamental de la meditación es encontrarnos con nosotros mismos. Muchas culturas utilizan la meditación con el objeto de relajación, mas este fin es solo el principio y una de las muchas consecuencias provechosas que existen.